El portador de agua de Volokoro/The Water Bearer of Volokoro

Golondalas, Gololeleng, Waerebo, Waebangka, Volokoro, Mataloko, Detusoko, Wologai, Wolobaru, Wolowiro, Wairkoja, Waigete…en Flores parece que todo suena diferente. Las Ges, las Uve dobles y las Kas están presentes en muchos de los nombres topográficos de las pequeñas localidades por las que voy pasando. Los coros de las iglesias reemplazan los cantos del muezzin y a mi paso oigo los gruñidos de los cerdos atados a los árboles o en jaulas de bambú en los bordes de carretera. Y por las noches se puede oir durante un par de horas el fuerte ruido de los generadores para ganar unas horas de electricidad. Dejo los kabupaten o regencias de la cultura Manggarai atrás y entro en la regencia de Ngada. Noto muy rápido los cambios de una regencia a otra, cambian los colores y diseños de los sarones tejidos a mano, las estructuras de las casas y los tejados y percibo enseguida la fonética de un idioma gutural que me recuerda al sonido del alemán.

Golondalas, Gololeleng, Waerebo, Waebangka, Volokoro, Mataloko, Detusoko, Wologai, Wolobaru, Wolowiro, Wairkoja, Waigete…it seems everything sounds different in Flores. The Gs, the Double Us and the Ks are present in many of the topographic names of the villages I cycle across. The chant of the muezzin is eventually replaced by the church choirs and, as I cycle by, I can hear the pigs tied to a tree on a short rope or in bamboo cages grunting on the side of the road. And in the evenings, the loud sound of the generators interrupts for a couple of hours the silence of the night in the remote villages to gain a couple of hours of electricity. I leave the kabupaten or regencies of the Manggarai culture behind and I enter the Ngada regency. Very quickly I can see the changes from one regency to another, in the colors and the designs of the handmade sarongs, in the structure of the houses and the shapes of the roofs, and I immediately notice the phonics of a guttural language that remind me the sounds of the German language.

Mientras voy viendo desfilar todos esos cambios desde el sillín de mi bicicleta, voy reflexionando sobre el reto de los polos opuestos, el desafío de los antónimos. ¿Cómo explicar que mis lujos sean su pobreza? Mis lujos son básicos y para mí suficientes: retretes de agujero, duchas de agua fría de pileta, en interiores o exteriores, comidas sencillas cocinadas sobre un fuego de leña y sin demasiada variedad a base de arroz y con algún otro alimento para acompañar, casas de bambú o de ladrillos con pocas pertenencias y sin comodidades, pero lo suficientemente cómodas, donde paso las noches, a veces en el suelo en un colchón, otras en una cama que generosamente me cede algún familiar. Vivo a diario la cultura de lo suficiente en cantidades abundantes y la riqueza con la que yo voy experimentando mis días contrasta con la frugalidad de las condiciones de vida de las  poblaciones locales. En un país donde el crecimiento económico ha beneficiado en gran mayoría a las zonas urbanas, las zonas rurales de la isla de Flores carecen de infraestructuras y los medios son escasos. Jóvenes que dejan la escuela, algunos por falta de recursos, otros por falta de interés. Algunos ayudan en la economía familiar ya sea en las labores de campo y-o en las labores domésticas las chicas.

As I see all those changes from the saddle, I think about the challenges of the opposite poles, the contradiction of the antonyms. How to explain that my luxuries are their poverty? My luxuries are basic and sufficient: squatting toilets, cold showers taken from a basin with a scoop, sometimes inside the house, sometimes outside when there is no bathroom, simple meals cooked on a wooden fire and with not much variety, rice being always the main staple and some side dish depending on what is available, houses made of bamboo or bricks with little belongings and not too many comforts, but comfortable enough, where I spend the nights, sometimes on a mattress on the ground, but most of the time a member of the family insists to let me stay in their room. Day after day, I experience the culture of the sufficiency in abundant doses and the richness of my days often contrasts with the frugality of the life conditions of the rural communities. In a country where the economic growth has benefited in great measure the development of the urban areas, the rural communities lack of infrastructures and the resources are scarce. Young people drop out from school before they complete the secondary education, sometimes for economical reasons, sometimes because of a lack of interest. Some will help in the economy of the family, either working on the family farm or helping in the domestic chores, mostly the girls.

Era un día agradable con una subida placentera y estaba disfrutando la tranquilidad en un tramo de montaña poco poblado. Por momentos aparecían algunos trabajadores al borde de la carretera cortando el bambú en láminas para la construcción de casas. Me había quedado sin nada que picotear y la búsqueda de un quiosco se convirtió en una misión urgente en un tramo con escasas casas y poca actividad. Suele pasar que en las subidas, de repente, el cuerpo te empieza a exigir su dosis de carbohidratos para mantener los niveles de glucosa altos y yo me puse a buscar un quiosco como si en ello me fuese la vida. Y fué justo en el salón de su casa, transformado en quiosco, donde conocí al portador de agua de Volokoro.  Apareció mientras estaba tomando yo el café y descansando, sintiéndome como si estuviese en el salón de un algún conocido. En eso que aparece un hombre de unos sesenta años, melena larga canosa sujetada en una coleta baja. Es Gilles y encontrarme a un canadiense del Québec viviendo en un ambiente tan indonesio me resultó bastante inusual. Y es que su vida es inusual. Gilles es de esas personas que desprenden tal carisma que en poco tiempo es capaz de transmitirte toda la ilusión de un proyecto de vida con un recorrido poco transitado en una mirada chispeante, en unas palabras vibrantes, en una presencia sabia y humilde…De esas personas que intuyes han tenido una vida interesante y entretenida, que han perseguido sus sueños, que han creado sus vidas por caminos tan poco convencionales que si te empiezan a contar te dejan con la boca abierta. Personas que te entran por los ojos, por los oídos, por la imaginación, se apoderan de tus sentidos y te traspasan el corazón. Son desconocidos sin fronteras que vibran de ideas, que se ilusionan en palabras y en acción. Gilles es el portador de agua de Volokoro.

 On a pleasant sunny day, I was rolling smoothly uphill and I was enjoying the calm of a little populated mountain road. At times, I would meet some workers cutting bamboo and making sheets for building houses on the side of the road. At some point, I ran out of snacks and the search of a small kiosk  in a stretch with only a few houses and not much activity became an urgent mission. It often happens that, suddenly while climbing a hill, the body starts asking for its dose of carbohydrates to keep the levels of glucose high and I started to look for a small shop as if it was a question of life or death. And that`s where I met the water bearer of Volokoro: in the living room of his house converted in a kiosk. I met him as I was having my coffee and resting comfortably in the living room and feeling almost I was in a familiar place. Suddenly a man in his sixties, wearing his long and white hair tight in a low ponytail appeared through the door. His name is  Gilles and I found quite unusual meeting a Canadian from Quebec living in such an Indonesian environment. But in fact, his life is unusual. Gilles is those kind of people that has a lot charisma; the spark in his eyes, the vibration of his words, his way of being, wise and humble can transmit all the passion and enthusiasm of a life project on the road less traveled …He is those kind of people that you sense have had an interesting and active life, people that have pursued their dreams, that created their lives on very unconventional roads and when they start telling you about them they will leave you astounded. People that captivate your eyes, your ears, your  imagination, they capture your senses and your heart. They are strangers without borders that vibrate of ideas, and get engaged in word and deed.

Se enamoró primero de la isla de Flores y después de su mujer indonesia en un trayecto de autobús. Es la fuente inspiradora de un precioso documental Le porteur d`eau (El portador de agua) que en cincuenta minutos consigue plasmar la realidad de una zona rural en la isla de Flores donde las mujeres debían caminar con bidones durante más de dos horas en la montaña para tener acceso al agua potable. Allí donde muchos proyectos de ayuda internacional han fallado y tan sólo han llenado los bolsillos de unos cuantos en detrimento de las poblaciones locales, el enfoque de Gilles empieza por y con los principales beneficiarios motivando la población a hacerse responsable del cambio. El programa que ha comenzado trayendo el agua a los pueblos de la isla de Flores se ha ampliado a otras áreas y se ha puesto en pié una plantación de jengibre y de café que permite a las familias salir de la pobreza. La clave de los resultados del Programa Otonomi consiste en un verdadero trabajo solidario y parece ser que hay un real interés en exportar el modelo a otras regiones.

Gilles is the water bearer of Volokoro. He fell in love first with the island of Flores and then with his Indonesian wife he met on a bus ride. He is the source that inspired the documentary Le porteur d` eau (The Water Bearer) that in fifty minutes recounts the reality of a rural community in the island of Flores where women had to walk in the mountain for more than two hours with plastic containers to get drinking water. While many programs of international aid have failed and have filled the pockets of only a few at the expense of the local population, Gilles` approach starts with and by the main beneficiaries; he motivates the population to be responsible for their own change. The program focused initially on bringing water to the villages, but then the scope of the program was extended to other areas and they put in place ginger and coffee plantations to allow the families to get out of their poverty. The key of the results of the program Otonomi is in fact the responsible and solidarity work among the community and apparently there is some interest to export that model of community development to other areas.

El breve encuentro duró dos cafés negros sin azúcar y medio paquete de galletas, que no me dejó pagar. Seguí mi camino y recorrí los últimos kilómetros hasta la pequeña ciudad de Bajawa con la euforia de haber sido fuertemente inspirada. Estos son los momentos invisibles difíciles de transmitir, cuando las palabras no llegan a alcanzar, cuando todo ocurre en una manera maravillosa de mirar y en un talento para cautivar. No hice fotos. Hay veces en las que prefiero no interrumpir la espontaneidad de un momento sacando la cámara. Me basta con fijar la sensación nítida e intensa de un perfil impreciso y un lugar borroso en el futuro de un recuerdo.

The brief encounter lasted two black coffees without sugar and half a packet of biscuits, that he did not even charge me. I continued and cycled the last kilometers to Bajawa so strongly inspired. Those are the invisible moments that are hard to share, when words are not enough, when everything happens in a wonderful way of looking and in a talent to mesmerize. I did not take pictures of that moment. There are times I just prefer not take the camera out so that I dont interrupt the spontaneity of a moment. I just prefer to fix in my mind the clear and intense feeling of an imprecise profile and a blurred place in the future of a memory.

Flores ha sido como una tempestad de actividad, de sonidos, de emociones, de relieves, de encuentros. Pero dicen que después de la tempestad viene la calma y ahora me recupero por unos días en la tranquilidad de la isla Rote, a cuatro horas en barco de Kupang, la capital provincial de la NTT (Nusa Tenggara Timor). La isla de Rote está siendo como un pequeño paréntesis para poder recuperar un cierto nivel de cordura antes de seguir mi camino rumbo a Timor Leste.

Flores has been like a storm of activity, of sounds, of emotions, of reliefs, of encounters. But it is said that the calm comes after the storm and now I am resting for a few days in the quietness of Rote island, off the coast of Kupang, the capital of the NTT (Nusa Tenggara Timur) province. A very much needed break to keep a decent level of sanity before continuing my way to East Timor.    

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