2016, diarios de bicicleta/2016, the bicycle diaries

Algunos empiezan el nuevo año con nuevos planes, mucha gente y quizás una nueva ruta. Yo parece que empiezo el año con los mismos planes, poca gente y sin ruta. Puede que submergida en un momento donde cuento más y vivo menos.

¡Sin alarmas! es sólo una etapa mientras hago un repasito al 2016

Some may start the year with new plans, a lot of people and perhaps a new route. I start the year with the same plans, few people, and no route. Probably submerged in a moment where I have more to tell and less to live.

No alarms, it is just a phase while I look over 2016.

2016 ha sido un año lento

Otro año lento con bastantes paradas de dos o más semanas. Paradas a veces espontáneas y otras veces impuestas por las exigencias del camino.

Tres meses en Nepal. A principios de año de 2016 llego a Kathmandú y en casa de Pushkar monto mi base de operaciones, por lo que siempre acabo volviendo. Paso dos semanas haciendo voluntariado con All Hands en uno de los districtos más afectados por el terremoto de 2015 antes de juntarme con Dominique para un trek en los Himalayas occidentales.

En abril, empiezo mi segunda etapa en la India (antes ya había pasado cinco meses en el noreste). Esta vez en el noroeste y paso casi cuatro meses en uno de los tramos más bellos del viaje. En Leh, la pequeña capital de Ladakh, estoy obligada a parar durante dos semanas porque se me rompe el aro de la bici justo cuando acababa de subir el Khardung La. EL puerto reinvidica ser el puerto más alto del mundo a 5602m, pero, según nuevos cálculos recientes, estaría a 5359m. Conseguir un recambio para mi bici en particular en esa parte del mundo, en los confines de la India, resultó ser una misión casi interminable.

Ahora en Pakistán. En ningún otro país me había expandido tanto; en cinco meses que llevo aquí, llegué a tener mis pertenencias desperdigadas en cinco lugares diferentes. Paso otros meses más en otro confín: Gilgit-Baltistán, en el distante noreste de Pakistán, impregnándome de cultura Balti y de montañas inalcanzables. Durante una ruta de senderismo en Shimshal y los Pamires, coincidimos con el kuch, que es cuando a finales de otoño, las familias traen los rebaños de yaks, cabras y ovejas de las alturas de vuelta al pueblo tras haber pasado seis meses en las altas montañas. Después de un noviembre frío sobreviviendo en las alturas de los Karakoram en una granja de altura, estoy ahora en Karachi, la ciudad más grande del país, a nivel del mar donde las temperaturas en invierno son más cálidas.

En abril o mayo, cuando abra el Khunjerab Pass, la frontera con China, seguiré la ruta hasta Asia central y los Pamiresoccidentales.

2016 has been a slow year

Another slow year with long breaks of two weeks and more from the saddle. At times, it is a spontaneous halt, while at other times it is imposed by the demands of the road.

Three months in Nepal. In the beginning of 2016, I arrive in Kathmandu where I set my base at Pushkar´s home, thus I always end up returning. I spend two weeks volunteering with All Hands in one of the districts most severely affected by the 2015 Earthquake before I join Dominique for a trek in the western Himalayas.

In April, I start my second leg in India (previously I had spent five months in the Northeast). This time in the northwest. I spend almost four months in one of the most beautiful stretches of the journey. In Leh, the small capital of Ladakh, I am forced to stop for two weeks after my rear rim badly broke right after having climbed Khardung La. The pass claims to be the highest motorable pass at 5602m, but according to more recent calculations, it would reach a lower elevation of 5359m. Finding a spare rim for my particular bike in this edge of India turned to be almost an endless mission.

Now in Pakistan. In any other country, I have scattered myself so much. In my already five months here, there was a point where I managed to have my belongings and equipment dispersed in five different locations across the whole country. I spend some months in another edge, Gilgit-Baltistan, in the far northeast of Pakistan, absorbing the Balti culture and the unreachable peaks. I go for a trek in Shimshal where the kuch is taking place. This is the time of the year when the families bring back their cattle and herds back to the village after having spent six months up high in the mountains. After a cold November surviving in a remote high altitude farm in the Karakoram, I am now in Karachi, the largest city in Pakistan, at sea level where the temperatures in winter are much milder.

In April or May, when the Khunjerab Pass opens, the border with China, I will continue towards Central Asia and the Pamirs.

2016 ha sido un año de montañas

¡Y vaya montañas! La cadena de los Himalaya se expande a través de la India, Bután, Nepal, China y Pakistán. Ocho de los catorce ochomiles, las montañas más altas del mundo por encima de los 8000m, se encuentran en Nepal y dos en Pakistán (K2- 8611m y Nanga Parbat- 8126m). No por nada se le llama a esta región el techo del mundo, donde confluyen las cadenas más altas: los Himalaya, los Karakoram y el Hindukush.

Nunca me cansaré de estas vistas, firmemente convencida del poder que tienen estos gigantes de seducir a pueblos y comunidades para asentarse en regiones tan inhóspitas donde el terreno y el clima son tan extremos que dejan territorios y pueblos cortados del mundo durante los meses de invierno cuando la nieve deja las carreteras inaccesibles.

Los Magar en Nepal occidental, los Spitianos del noroeste de la India, los Ladakhis, los Baltis, los Shimshali en Hunza, todos ellos tienen que resistir los duros inviernos en condiciones que ni siquiera consigo imaginarme. En zonas tan apartadas,  a veces una siente como los modos de vida tradicionales están cambiando mientras las nuevas generaciones adoptan nuevas tendencias y formas de vida para adaptarse a un mundo más moderno, y otras veces sientes que las tradiciones y costumbres están tan arraigadas que no hay conciencia o deseo de cambio, progreso o desarrollo.

2016 has been a year of mountains

And what mountains! The Himalayan range expands across India, Butan, Nepal, China and Pakistan. Eight of the fourteen eight-thousands are in Nepal and two in Pakistan (K2-8611m and Nanga Parbat-8126m). It is no wonder that this region is called the roof of the world, where the tallest ranges meet: the Himalaya, the Karakoram and the Hindukush.

I will never grow tired of these views, firmly convinced of the power of these giants to seduce peoples and communities to settle in these hostile regions where the terrain and climate are so extreme that entire territories and villages are cut off by road from the world in the winter months when the snow make the roads unapproachable.

The Magars of western Nepal, the Spitians of northwestern India, the Ladakhis, the Baltis, the Shimshalis in upper Hunza, all have to endure harsh winters in conditions I can hardly imagine. In these remote places,  you sometimes feel how quickly traditional lifestyles are changing while the new generations are embracing new ways and trends to adapt to a more modern world, and other times you feel how deeply rooted the traditions and customs are in one´s culture and identity that there is no real awareness or desire for change, progress or development.

 

2016 ha sido un año de altitud

Y por supuesto, quien dice montañas gigantes, dice altitud. Muy alta altitud donde expones tu cuerpo a la falta de oxígeno que tu sistema empieza a detectar en mayor o menor medida según la capacidad de resistencia mientras se va adaptando a los cambios. La ventaja de ir en bici es que vas subiendo despacio, por etapas, y el cuerpo se aclimata mejor.

En el extremo norte de la India, el proyecto Himank de la BRO (Organización de carreteras fronterizas) es responsable de la construcción, manutención y mejora de algunas de las carreteras más altas del mundo. Pero ojo, aquí las carreteras vienen en muchas formas y condiciones. Tanto puedo estar hablando de un tramo asfaltado lleno de baches, como de un vía sin asfaltar o de un camino de piedras. En todo caso, mi mayor respecto para el personal del Himank que trabaja en un terreno hostil y  en condiciones extremas.

2016 has been a year of high altitude

And of course, giant mountains means also high altitude. Very high altitude where your body is exposed to the lack of oxygen that your system starts noticing in less or great measure depending on your capacity for resistance while it acclimatizes eventually to the effects. Climbing on a bicycle has the advantage of moving slow, in stages, and the  body can acclimatize better.

In the northernmost India, the project Himank of the BRO (the Border´s Road Organization) is responsible for building, improving and maintaining some of the highest roads in the world. But be warned, roads here come in all kinds of shapes and conditions. When I say road, I may just be meaning a pot-holed kind of asphalted road, or an unpaved single lane or a pebbled track. In any case, my respect to the Himank personnel who work in a very tough terrain and extreme weather conditions.

2016 ha sido un año de curvas

Las carreteras de montaña suelen traer los tramos más pintorescos. Los giros, con sus ángulos pronunciados, van formando una serpiente trepando por las laderas en una colección de curvas que a veces parecen interminables. Pero ¡cómo me gustan! Al atravesar la ladera de un lado a otro, las curvas en horquilla permiten que la pendiente sea más segura y menos pronunciada por lo que si una se arma de paciencia se suben de maravilla.

Ahora bien, conducir en algunas de estas carreteras es realmente un desafío y es necesario tener habilidades extraordinarias. Los conductores de camión van acompañados por jóvenes, no sólo para guiar el conductor a maniobrar en los tramos más peligrosos, pero también como parte de una formación temprana para que un día ellos mismos sean lo suficientement capacitados para ser conductores de camión. Créeme cuando te digo que, en bici, estas carreteras son menos atemorizantes que ir en vehículo motorizado.

2016 has been a year of curves

Mountain roads usually bring the most scenic legs. The bends, with a very acute angle, form a snake-like shape crawling up the flanks in a collection of turns and switchbacks that at times seem endless. And that´the way I like it! Because it climbs across the slope from one end to the other in a repetition of zigzags, hairpin turns make the road safer with a moderate gradient, so with patience and endurance, it can be climbed wonderfully.

Now, driving on some of these roads is especially challenging and it really requires special skills. Truck drivers go accompanied by young conductors, not only to guide them maneuvering in the most dangerous sections but also as part of an early training before they become themselves skillful drivers. Believe me when I say that, from the saddle, the roads look very much less daunting than from any motorized vehicle.

2016 ha sido un año de encuentros sobre ruedas

Un año también de encuentros sobre ruedas. Con algunos fueron breves intercambios al borde de la carretera y con otros pude pasar más tiempo. Unos, embarcados en largos viajes;  otros,  con una ruta más corta. Y todos con historias diferentes. Aquí algunos-as de los que me he cruzado.

2016 has been the year of encounters on two wheels

A year of encounters on two wheels. With some, I shared brief chats on the roadside and, with some others, I had the opportunity to spend more time. Some on long tours;  others on shorter trips; and all with their own story. Here are some of the people I have met.

2016 ha sido un año de escoltas

Y sí, 2016 ha sido también un año de escoltas. La paradoja en Pakistán es que a pesar de, o más bien debido a, su mala reputación como uno de los países más peligrosos del mundo, nunca estuve tan “protegida” como aquí. Por supuesto, esa ” proteccion” tampoco me deja a salvo de cualquier incidente trivial, suceso fatal o tragedia mundial.

En muchos países en los que la existencia de uno se entiende dentro de la comunidad donde hay muy poco (o ningún) espacio (ya sea físico o psicológico) para tener momentos de privacidad o solitud,  cualquier actividad que implique estar solo o sola sería peligrosa, independientemente de que el peligro sea real o infundado. Por lo tanto, para muchos, yo estoy en peligro la mayor parte del tiempo.

Lo sabemos; todas las noticias que salen de Pakistan son malas y el gobierno y las fuerzas de seguridad tienen mucha presión de cara a la comunidad internacional. Cuando se trata de turistas extranjeros en el país, los numerosos controles de policía aseguran un cierto control y vigilancia sobre las idas y venidas de los turistas. Encontrarse con uno o varios escoltas en algún momento del viaje es casi inevitable y se convierte en algo normal cuando llevas algún tiempo aquí. Llevar a escoltas contigo durante días puede llegar a mermar la libertad del viaje, o el ritmo, pero es imposible pasar por alto lo muy amable y hospitalaria que ha sido la policía y otras fuerzas de seguridad con los visitantes extranjeros, a veces hasta extremos completamente absurdos.

Yo, de algo estoy convencida. La hospitalidad de las gentes ha sido, es y seguirá siendo, mi mejor protección, en Pakistán y en otros muchos lugares.

2016 has been a year of escorts

Yes, 2016 has been also the year of escorts. The paradox in Pakistan is that in spite of, or rather, because of Pakistan´s bad reputation worldwide as one of the most dangerous countries in the world, never before had I been more “protected” than here. Not that I believe this so called-protection is going to spare me from any trivial incident, or fatal event or end of the world tragedy!

In many countries where one´s existence is understood inside the community with very little (or none) space (be physical or psychological) for privacy and time alone, any activity that implies being alone is dangerous in itself, independently of the danger, be it real or imaginary. So for them, I am in danger most of the time.

We already know it: all news out of Pakistan are bad. When it comes to foreign tourists visiting the country, the numerous police check-posts guarantee some kind of control and security to the tourists´ comings and goings, so having one or few escorts with you at some point of the journey is almost inevitable and it becomes actually “normal” when you spend some time here. Being followed by escorts for days can reduce the freedom of the journey or the rhythm, but one cannot forget the ridiculous extent of friendliness and hospitality in their ways with foreign guests.

And I am certain of one thing: the hospitality of the locals has been, is and will always be, my best protection, in Pakistan and in many other places.

2016 ha sido un año de colores

Este ha sido desde luego un año donde los colores tienen un lenguaje particular y parecen funcionar en todos los aspectos de la vida diaria: los llamativos colores de los saris, tejidos y turbantes, los coloridos polvos que usan durante las ceremonias y los rituales, los colores chillones de los ramos y flores que sirven de ofrendas a los dioses, los vivos colores de las túnicas de los monjes, sadhus y buscadores espirituales, los diseños y pinturas que adornan los templos, las artesanías locales, los cinco inconfundibles colores de las banderas tibetanas, los ocres de las especias que embriagan los mercados, los intensos colores de las ceremonias matrimoniales, los rickshaw pintados con colores extravagantes o los camiones con todo tipo de luces, pinturas y estampados brillantes…los colores están en todas partes.

2016 has been a year of colors

This has been a year where colors speak a particular language and seem to work in every aspect of life: the flamboyant colors of the saris, textiles and turbans, the colored powders used for celebrations and rituals, the flashy bouquets and flowers used as offerings to the gods, the bright robes of the monks, sadhus and spiritual seekers, the drawings and paintings that ornate the shrines and temples, the local arts and crafts, the unmistakable five colors of the Tibetan flags, the ochre variations of the species that soak the markets, the bold colors of the marriage ceremonies, the painted rickshaws or the exuberant trucks covered with all kinds of lights, paintings and shiny patterns…colors are everywhere!

2016 ha sido un año más por el que estar agradecida y ahora toca descubrir lo que nos espera en el 2017

¡Mis mejores deseos desde Pakistán!

2016 has been another year to be grateful for and now let´s find out what will 2017 bring

Best wishes for 2017 from Pakistan!

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4 pensamientos en “2016, diarios de bicicleta/2016, the bicycle diaries

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