Talking Rice/Hablando de arroz

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No, no es una entrada sobre comida. Es una entrada sobre juegos de idiomas y palabras.

No, this is not a post about food. It’s a post about language and word games.

Los idiomas son como una mirilla hacia diferentes formas de acceder al mundo. No sólo nos ayudan a comunicarnos, -o a mal comunicarnos en muchas ocasiones-,  sino que nos condicionan a desarrollar una determinada visión o percepción del mundo que nos rodea. Aún recuerdo mi asombro al descubrir una forma totalmente diferente de interpretar la realidad cuando empecé a estudiar los kanjis, esos elegantes dibujos tan representativos de la cultura japonesa.

Languages are like peepholes into different ways of the world. Not only they help us to communicate, -they are also the source of miscommunications-, but they also condition us into a predetermined vision and perception of the world around us. I still remember how amazing it was to unveil a different way into understanding reality when I first started to learn kanji, those elegant little drawings so representative of the Japanese culture.

Sí, el lenguaje del cuerpo y de los gestos está muy bien, pero, a veces, no sólo no es suficiente, sino que puede ser completamente inútil. En Japón, cuando alguien se designa a uno mismo con el índice apuntando a la nariz, no te está pidiendo que le busques los granos.Y cuando alguien sacude la mano con la palma hacia abajo en tu dirección, te está pidiendo que te acerques, no que te vayas. Agitar la mano cerca de la nariz con la palma extendida y perpendicular a la cara, no quiere decir que “apesta”, sino que es una manera de contestar que “no”.

Body language and gestures can be very helpful, but at times, not only it proves insufficient, it is also useless. In Japan, when someone points to their nose to indicate themselves (boku, watashi, I), they don’t expect you to get closer and search for pimples. And when someone shakes their hand in your direction with the palm facing down, they mean they want you to come closer, not to go away. Waving the hand back and forth in front of the nose does not mean “you are stinking”; instead, it is a way to express negation.

En un mercado en China, la señora de las verduras que hace un gesto con la palma de la mano hacia ti, el pulgar extendido y cerrando la mano juntando la punta de los dedos, no te está ordenando que te calles, sino que te está diciendo que el kilo de tomates cuesta cinco yuanes.

In a market in China, the vegetable lady that gestures to you her palm and makes her fingertips touch in a movement inward and outward is not ordering you to “Shut up”, but she’s just telling you that it is five yuans for a kilogram of tomatoes.

¡Os imagináis la de situaciones que pueden acarrear los gestos en un idioma extranjero!

Well, you can imagine to what kind of situations can lead different gestures in a foreign language!

Van ocurriendo cosas interesantes en el camino. Los idiomas van cambiando de un país a otro (incluso entre un pueblo y otro); a veces son pequeños cambios idiomáticos y puedes seguir usando el mismo vocabulario que ya has memorizado. Con el bahasa que fui absorbiendo en Indonesia me pude comunicar cómodamente en Malasia. Con mi tailandés muy básico, pude manejarme en Laos. Y si chapurreas algo de hindi en la India, te podrás desenvolver en urdu en Pakistán, –son el mismo idioma con diferente grafía–, y en algunas cosas hasta en Nepal.

There are some interesting observations on the road. Languages change from one country to another (even from one village to another); sometimes they are minor idiomatic changes and you can still use the same vocabulary you have already memorized. With the Bahasa that I had been picking up in Indonesia, I was comfortable enough to communicate in Malaysia. With my very basic Thai, I could handle myself in Laos. And if you have a basic command of Hindi you can get by in Pakistan in Urdu (they are the same language with a different transcript) and, for some things, even in Nepal.

Otras veces, cuando los idiomas de dos países vecinos no tienen tantas similitudes o ninguna relación, los cambios son  más repentinos y toca volver a empezar. El tailandés de poco te vale en Birmania y el vietnamita es inútil cuando cruzas a China.

Other times, when the languages of two bordering countries don’t relate to each other and have little similarities, changes are more sudden and you have to start all over again. Thai won’t be of much help in Myanmar and Vietnamese turns useless when you cross into China. 

A lo largo de este viaje, los idiomas no han sido tanto un objeto de estudio sino más bien herramientas de supervivencia. El tiempo suele ser corto para entender estructuras y patrones, hacer fichas de vocabulario o desmenuzar la gramática. Aquí, es todo mucho más práctico. Hay que comunicarse y cuanto antes mejor. Conseguir desenvolverse con un vocabulario básico, un poquito más allá de lo esencial del “Hola”, “Gracias” y “Adiós”, te abre muchas oportunidades para interactuar con la gente y dar confianza. Un idioma común puede crear un vínculo emocional en cuestión de segundos.

During this trip, languages have been less an object of study and more a survival tool. Time is often short to throw yourself into understanding structures and patterns, make vocabulary cards or analyze grammar thoroughly. Here, everything has become very much practical. One has to communicate, and the faster the better. Being able to fumble through the basics, a small step further beyond the essentials of “Hello”, “Thank you”, and “Goodbye”, opens many opportunities for interacting with the locals and make people trust you. A common language can create a bond in no time.

¡Qué tranquila se queda la señora que te ve acercarse con cara de asustada por miedo a que le hables en una lengua que no entiende al ver que puedes comunicarte en su idioma!

What a relief for the worried lady, that sees you coming, afraid you will speak to her in a language she does not understand and she finally sees you can communicate in her language! 

Con los idiomas no tonales voy apuntando el vocabulario y las estructuras básicas que necesito en el día a día con la traducción al lado. En Vietnam, Laos y Tailandia, que tienen idiomas tonales (y se me dan fatal), usaba una aplicación en el iPod que repetía la palabra con el tono adecuado, cuando me daba cuenta de que mis intentos en bucle intentando dar con el tono perfecto no iban a ninguna parte (una palabra puede tener varios tonos con significados totalmente diferentes). En China, me manejaba señalando imágenes y frases en caracteres chinos que había imprimido a última hora.

With non-tonal languages, I would note down some useful vocabulary and basic structures with the correspondent translation.  In Vietnam, Laos and Thailand, that have tonal languages (and for which I realized I have no talent), I would use an application on my iPod to repeat a word with the right tone, after my multiple tries to find the perfect tone had failed (a word can have many tones with very different meanings). In China, I would point to pictures and basic phrases in Chinese characters I had printed last minute.

En China, también hubo divertidos intercambios de kanjis que pude rescatar del japonés, pero incapaz de pronunciar en chino: cuando estaba buscando un cajero automático en un pueblo, escribí el kanji para “banco” y me indicaron la dirección. Y recuerdo haber evitado meterme en la autopista al conseguir reconocer los caracteres chinos que un señor apuntó en mi papel. (En China, me ocurrió muchas veces que cuando no nos entendíamos verbalmente, me pedían un papel y me escribían en caracteres chinos convencidos de que así entendería mejor!)

A couple of times I had funny exchanges of kanjis. I could rescue characters by memory from the Japanese language, but unable to pronunciate them in chinese: when I was looking for a cash machine in a remote village, I wrote the kanji for “bank” and I was sent to the right direction. I also remember avoiding the highway after I recognized the Chinese characters a man wrote on my notebook. (In China, when unable to communicate through verbal language, Chinese would often ask me for paper and would write in complex chinese sentences, convinced that I would understand better!)

Casi se me olvida contaros que olvidé la mayoría de idiomas que conseguí chapurrear en un momento determinado y que me han ayudado a la hora de viajar o vivir en un país. Tan sólo quedan migajas de un léxico abandonado.

I almost forgot to tell you that I have forgotten the vast majority of the languages that I could speak, if only poorly, at some point and that made traveling through or living in a foreign country, much smoother.

Y, por otro lado, hay palabras que no te dejan. Puedo pedir arroz en una decena de idiomas por lo menos. ¡Y hablando de arroz, que para eso es el título de esta entrada!  La cultura en torno al arroz está tan anclada en la cultura oriental, al ser un producto base de la dieta, que los idiomas asiáticos suelen ser muy precisos para indicar el estado del arroz; la planta del arroz, el grano de arroz y el arroz cocinado listo para comer se expresan con palabras diferentes.

On the other side, there are words that never leave you. I can order rice in ten languages at least. And talking rice, the name of the post after all! The culture around rice is so strongly rooted in Asian cultures, for being a main staple in the diet, that Asian languages are very precise when it comes to express the state of the rice; the rice plant, the uncooked grain and the cooked rice ready to eat have all different words. 

En Japón, si pides o-kome, te dan un saco de arroz, pero si quieres comer pides gohan. Depende de si el arroz está crudo o cocinado pides uno o lo otro: beras o nasi en bahasa, gao o khao en tailandés o laosiano, tam o com en vietnamita, daimi o fan en pinyin mandarín, saan o htamin en birmano, chamal o bhat en nepalí. Sin embargo el hindi y el urdu usan la palabra genérica chawal o especifican añadiendo la palabra para grano (dana).

In Japan, if you ask for o-kome, you will get a bag of uncooked rice, but if you want to eat, you need to ask for gohan. Depending on whether the rice is raw or cooked, you ask for one or the other: beras or nasi in Bahasa, gao or khao in Thai and Lao, tam or com in Vietnamese, daimi or fan in pinying mandarin, saan or htamin in Burmese, chamal or bhat in Nepali. However, urdu and hindi use the generic word chawal or they specify by adding dana (grain).

Además, en muchos países asiáticos la gente se saluda con un “¿Ya has comido (literalmente: ya has comido arroz?”. Se entiende que si no has comido arroz, todavía no has comido. No, los fideos no llenan. Hay que comer arroz, y mucho. Al principio, me resultaba tan extraño en Indonesia que todo el mundo me preguntase a cada encuentro si ya había comido arroz, que no sabía como responder. Si en toda honestidad respondes con un belum, que significa “todavía no”, a los dos minutos alguien te pone un plato de arroz en las manos y te lo tienes que comer. Si no tienes hambre, mejor responder con un sudah, que vale por un “ya” [he comido arroz]. Es un equivalente a un ¿Qué tal? al que respondes con un “fenomenal”, “bien” o “tirando”, aunque estés mal, para no tener que dar explicaciones sobre tu estado de ánimo.

In many Asian countries, the importance of rice goes to the extent where people greet each other with a “Have you already eaten (literally: eaten rice)?”. It is assumed that if you did not have rice, you have not eaten yet. No, noodles are not full filling. You have to eat rice and a lot. At first, I would find it so strange in Indonesia people asking me all the time if I had already eaten rice, that I did not even know how to answer. If in all honesty, you answer with a belum, which means “not yet”, in no time you will have someone squeezing you a plate full of rice in your hands. And you have to eat it. If you are not hungry, it is better to answer with a  “sudah“, that means “already” ( I have already eaten rice). It’s like an equivalent of a “How are you?”.  We answer with a “great”, “fine” or “not bad”, even though we may not have a good day but we avoid giving explanations of our grumpy mood.

Y tú, ¿ya has comido arroz?

And you? Have you already eaten rice?


Week 7: My other hobby

This is a series of pictures which are part of my weekly photo challenge: Reframe your world. The challenge: My other hobby. 

Semana 7: Mi otro hobby

Serie de fotos dentro del proyecto semanal Re-encuadra tu mundo. El reto: mi otro hobby.


Update (10/04/2017): After a long break from the saddle, I am now back on the road. I won’t be able to post weekly here, so I’ll post the 52Frames photos on my Instagram Page (you ‘ll find the link on the main page of the blog).

Actualización (10/04/2017): Después de una larga interrupción y descanso de la bici, estoy de nuevo en los caminos del mundo! Me es más difícil publicar aquí con un ritmo semanal, así que colgaré las fotos de 52Frames en la página de Instagram (el enlace está en la página principal del blog).

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4 pensamientos en “Talking Rice/Hablando de arroz

  1. Qué bien haber vuelto a dar con tu blog. Lo vi hace un año, me gustó un montón por lo original que es, pensé que me había inscrito y no fue así. Ahora he llegado por Instagram. Esta vez ya no te escapas. Me suena que la vez anterior llegué a tu blog porque estábamos en Nepal la primera quincena de feb16 pidiendo visados para continuar este, y esperando un paquete que no terminaba de llegar. Correos había estado cerrado tres días y tenían un colapso serio. Así que nos fuimos a ayudarles y así aparecieron nuestros platos de bici. Entre los paquetes vimos uno con tu nombre, y una tienda de bicis como dirección. Creo que fue así! Por lo que veo vamos en direcciones contrarias, pero me traes recuerdos de hace mil años sola en Paquistán. Disfrútalo!!!

    • [risas] Bego, qué divertida manera de aterrizar en el blog! Pues fijate que estuve esperando ese paquete en Kathmandu…y no daba llegado.. me fui, volvi..y tambien tuve que ir a correos personalmente y buscar mi paquete porque ellos no daban hecho! Hahaha Gracias por escribir y compartir la anécdota. A lo mejor nos cruzamos al otro lado del mundo, quién sabe!

    • Ah, y otra anécdota. Claro, ahora estoy atando cabos, y creo que eras tú. En lo alto del Zoji La me encontré con Alfredo. Yo iba hacia Cachemira y el hacia Leh, y recuerdo que mencionó algo de una chica en bici sola, Bego, tu nombre, creo recordar…algo así como que habíais quedado en encontraros. Eso fué a principios de julio.:)

      • Esa carretera nosotros (este viaje lo hago con mi pareja) la pedaleamos en sep15, el verano anterior al tuyo, así que no era yo esa Bego. Pero no me hubiera extrañado nada. Si dicen que hay 6 grados de separación entre dos extraños, entre ciclistas rara vez son más de dos! 😉

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